Deepfakes: cómo identificarlos y protegerte de una posible suplantación
4 Mins de lectura
¿Qué son los deepfakes?
Los deepfakes son contenidos de audio, video o imagen creados o manipulados con inteligencia artificial para parecer reales. Se basan en redes neuronales artificiales, que son sistemas informáticos modelados a imagen del cerebro humano y que reconocen patrones en los datos. Pueden usarse para suplantar identidades, imitar la voz o el rostro de una persona y engañar a usuarios, colaboradores o clientes.
En el ámbito digital, los deepfakes pueden vulnerar la autenticación biométrica. Además, suelen utilizarse para simular a ejecutivos, instituciones, proveedores o personas de confianza y así solicitar información sensible, autorizar pagos, iniciar transferencias o generar acceso indebido a cuentas y sistemas.

Señales de alerta para detectar un deepfake
Detectar un deepfake no siempre es sencillo, pero hay señales que dan pauta a que te detengas y verifiques antes de actuar.
- Mensajes, llamadas o videollamadas con urgencia inusual para aprobar pagos, compartir datos, cambiar contraseñas o realizar una acción inmediata. La urgencia es una táctica común en este tipo de fraude.
- Presión para evitar validaciones o para que “no pierdas tiempo” confirmando la solicitud por otro medio. Los atacantes buscan que la persona actúe rápido y sin cuestionar.
- Solicitudes sensibles hechas por canales poco habituales, como una llamada inesperada, una nota de voz, una videollamada breve o un mensaje fuera del flujo normal de trabajo.
- Comportamientos extraños en la voz o el video, como pausas poco naturales, sincronización imperfecta de labios, entonación rígida o expresiones faciales inusuales. Aunque algunos deepfakes son muy convincentes, cualquier inconsistencia merece validación adicional.
Verifica siempre por un canal oficial
Si recibes una solicitud delicada —por ejemplo, compartir credenciales, transferir fondos, cambiar datos o aprobar una operación— no confíes solo en lo que ves o escuchas. Los deepfakes están diseñados precisamente para parecer auténticos.
La mejor práctica es verificar por un canal oficial e independiente: llama al número registrado, escribe al contacto corporativo conocido o utiliza el portal oficial de la entidad. No respondas únicamente por el mismo canal desde el que llegó la solicitud sospechosa.
Desconfía de la urgencia o la presión
Una de las señales más importantes es la presión para actuar de inmediato. Los deepfakes suelen funcionar porque apelan a la autoridad y a la premura:
Frases como:
- “Necesito que lo hagas ahora”
- “No se lo comentes a nadie”
- “Es urgente”
- “No hay tiempo para verificar”
Deben considerarse señales de alerta, especialmente cuando involucran dinero, datos personales o accesos a cuentas.
¿Qué riesgos puede implicar un deepfake?
- Robo de credenciales: obtención de usuarios, contraseñas o códigos de verificación.
- Fraude financiero: transferencias o pagos realizados bajo engaño.
- Suplantación de identidad: uso de la imagen o voz de una persona para generar confianza.
- Acceso no autorizado: intentos de obtener acceso a cuentas, sistemas o información sensible.
- Daños reputacionales: difusión de contenido falso que puede generar desinformación o afectar la imagen de personas e instituciones.

Si alguna respuesta genera dudas, verifica antes de continuar.
¿Qué hacer si tienes dudas?
Si recibes un audio, video, llamada o mensaje sospechoso:
- No compartas información confidencial ni autorices operaciones de inmediato.
- Confirma la solicitud por un canal oficial y diferente al original.
- Si detectas presión, urgencia o algo fuera de lo habitual, desconfía y reporta.
Verificar antes de actuar es la mejor defensa
A medida que los deepfakes se vuelven más sofisticados, la prevención sigue siendo la herramienta más efectiva para reducir riesgos. Ante cualquier solicitud inusual, especialmente si involucra dinero, acceso o información personal, tómate unos minutos para confirmar la autenticidad de la petición.
Recuerda que confirmar por un canal oficial puede marcar la diferencia entre una gestión legítima y un intento de fraude. Si notas alguna actividad sospechosa, repórtala de inmediato al PBX: 2308-3000, opción 0.
Continúa aprendiendo más en nuestro blog de seguridad de la información y ciberseguridad.